Las familias y sus necesidades van evolucionando y cambiando a lo largo del tiempo. En ocasiones, la vivienda habitual ya no se adapta a éstas y es necesario un cambio. Pero, ¿¿reformo mi vivienda actual o cambio de vivienda??

Los expertos hablan de tener en cuenta cuatro puntos clave:

  • NECESIDAD DE FINANCIACIÓN.- Actualmente la cantidad a financiar es menor que la que se hubiera solicitado hace unos años para adquirir la misma vivienda. Quien se decante por cambiar de vivienda, normalmente venderá la actual, la liquidará y se embarcará en una nueva hipoteca. Por el contrario, quien opte por reformar, solicitará un crédito personal.
  • IMPUESTO.- Es muy importante tener en cuenta que tipo de vivienda se quiere adquirir, no es lo mismo comprar una vivienda nueva que de segunda mano. Los inmuebles nuevos están sujetos a un 10% de IVA mientras que los de segunda mano soportan el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Aquí el tipo abarca del 6% hasta el 8% dependiendo de la comunidad autónoma y la cuantía de la vivienda.
    • En el caso de las reformas hay que añadir el coste de las licencias y de las tasas del Ayuntamiento. Al que también hay que sumar el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras, que supone el 4% del presupuesto aproximadamente. Todo varía en función de si se efectúa una obra mayor o menor.
  • DEDUCCIONES EN EL IRPF Y AYUDAS A LAS REFORMAS.- Es importante comprobar la deducciones que existen por la compra de una vivienda habitual. Si actualmente se están aplicando deducciones en el IRPF porque la vivienda habitual se adquirió antes de 2013, cambiar de vivienda no es un buen negocio a efectos fiscales. Se perdería dicha deducción.
    • Si se realiza una reforma, existen otras ayudas y subvenciones a las que poder acogerse. Por lo general, tienen que ver con la eficiencia energética y facilitan la sustitución de la caldera, aire acondicionado, los electrodomésticos o las ventanas. Suelen depender de planes de las comunidades autónomas y el Ministerio de Industria.
  • CONSEGUIR LO QUE SE NECESITA CON UNA REFORMA.- Los principales inconvenientes asociados a una reforma tienen que ver con los plazos de finalización de la misma y su ejecución. Es importante conseguir con la inversión realizada lo que se necesita para vivir cómodamente en el mismo inmueble. Muchas veces solo es cuestión de renovación de infraestructuras y reorganización del espacio para que la vivienda habitual tenga todo aquello que se necesita.
    • También es cierto que son muy atractivas las oportunidades del mercado inmobiliario, en el que la vivienda ha sufrido un ajuste de precios muy acusado desde 2008, siendo posible acceder a inmuebles que hace unos años parecían reservados sólo a unos pocos. La vivienda en construcción también es muy atractiva en precio actualmente.